Mis procesos de metamorfosis

05/10/2026Cus
Novel Coronavirus SARS-CoV-2 (Omicron) Colorized scanning electron micrograph of a cell (teal) infected with the Omicron strain of SARS-CoV-2 virus particles (purple), isolated from a patient sample. Image captured at the NIAID Integrated Research Facility (IRF) in Fort Detrick, Maryland. Credit: NIAID https://www.flickr.com/photos/niaid/53428060507/

Hay etapas de la vida que no parecen conectadas… hasta que miras atrás y entiendes que todas formaban parte de la misma búsqueda.

Mi historia creativa comenzó oficialmente en 1997, cuando salí de la escuela de música después de aprender los conceptos básicos sobre tocar la batería. Pero, en realidad, siento que todo empezó mucho antes. Desde pequeño siempre tuve la necesidad de expresarme, de transformar lo que sentía en algo tangible: ritmo, dibujos, ideas, imágenes o historias. La música simplemente fue la primera puerta que encontré para canalizar todo aquello.

"la sensación de descubrir que el arte también podía ser refugio, identidad y resistencia"

Después llegaron los escenarios, los ensayos interminables, las bandas de rock alternativo y punk, los conciertos pequeños y la sensación de descubrir que el arte también podía ser refugio, identidad y resistencia. Durante años viví la música desde la energía más cruda y visceral, aprendiendo que tocar no era solamente interpretar sonidos, sino liberar emociones que muchas veces no sabía explicar de otra manera.

Con el tiempo, entendí que mi creatividad no quería quedarse encerrada en un solo formato. Así aparecieron nuevas facetas: el dibujo, la edición de vídeo, la escritura, la interpretación y la creación de contenido. Cada disciplina se convirtió en un lenguaje distinto para expresar la misma inquietud interior.

Esa necesidad de crear universos propios terminó llevándome también a YouTube. Allí nacieron dos proyectos muy distintos entre sí, pero profundamente conectados. “El Cuchitril de Cus”, centrado en el mundo de los videojuegos, la nostalgia y el entretenimiento, representa mi lado más caótico, creativo y cercano. Mientras que “Saliendo del Cuchitril” refleja algo más introspectivo: las ganas de explorar, descubrir lugares, vivir experiencias y mirar el mundo con otros ojos.

Porque, al final, siempre he sentido que crear y explorar forman parte de la misma necesidad: comprender mejor quién soy y qué lugar ocupo dentro de todo esto.

Ahora, después de muchos caminos recorridos, siento que vuelvo a reencontrarme con la música desde otro lugar. Un lugar más libre, más personal y más experimental. El house, el techno y el funk aparecieron como una nueva forma de traducir emociones y atmósferas. Comprar mi primera controladora DJ y comenzar a producir música en BandLab no fue simplemente empezar un hobby nuevo; fue abrir otra puerta creativa más dentro de un viaje que nunca ha dejado de transformarse.

Hoy entiendo que todas esas facetas —músico, baterista, dibujante, editor, creador de contenido, aventurero, actor o compositor— no son versiones separadas de mí mismo. Son distintas formas de intentar hacer lo mismo desde que era niño: crear algo que conecte con las personas y deje una pequeña huella en el mundo.