Guía práctica para la separación de residuos
Para que el programa "ConectaResiduos San Jerónimo" funcione correctamente, es fundamental que los residuos se separen desde el origen, es decir, en cada hogar o finca. A continuación se explica de manera sencilla cómo hacerlo:
Paso 1 – Residuos orgánicos (NO se reportan en la página web)
Los residuos orgánicos son aquellos que se descomponen naturalmente. Entre ellos se encuentran: cáscaras de frutas y verduras, restos de comida, hojas secas y residuos de café o jardinería. Estos residuos NO deben reportarse en el formulario de recolección, porque pueden ser aprovechados directamente en el hogar para elaborar abono o compostaje, mejorando la calidad del suelo sin necesidad de quemarlos ni disponerlos junto con la basura común.
Paso 2 – Residuos aprovechables (SÍ se reportan en la página web)
Los residuos aprovechables son aquellos que pueden reciclarse. Corresponden a tres categorías principales:
Plástico limpio: botellas, envases, bolsas plásticas, garrafas y recipientes. Es importante que estén vacíos y, si es posible, enjuagados para evitar malos olores y facilitar su reciclaje.
Vidrio: botellas de bebidas, frascos de conservas o salsas. Se recomienda retirar las tapas y enjuagarlos ligeramente.
Cartón y papel: cajas de cartón, periódicos, revistas, cuadernos usados y papel de oficina. Deben estar secos y libres de residuos de comida o grasa.
Estos materiales SÍ deben reportarse mediante el formulario de la página web o a través del número de WhatsApp habilitado, para que RECUPERSANJE pueda programar su recolección y llevarlos a reciclaje.
Paso 3 – Residuos no aprovechables (NO se reportan)
Los residuos no aprovechables son aquellos que no pueden reciclarse ni reutilizarse. Entre ellos se encuentran: papel higiénico usado, servilletas sucias, residuos sanitarios, plásticos con restos de comida o aceite, y empaques metalizados (como los de algunas galletas o snacks). Estos residuos deben disponerse en la bolsa de basura común que recolecta el servicio de aseo municipal. No deben quemarse ni arrojarse a las quebradas o al río, ya que generan contaminación del aire, el agua y el suelo.